Retención de líquidos durante el embarazo

A medida que se acerca el fin de la gestación es habitual que las embarazadas sientan pesadez e hinchazón de las extremidades debido a los edemas o retención de líquidos. El porcentaje de líquidos en el organismo aumenta durante la gestación debido a los cambios hormonales y a la presión que ejerce el útero sobre los vasos linfáticos, que tienen dificultad para vaciarse.

Síntomas

A la embarazada se le hinchan las piernas y las manos. Es normal que se queden pequeñas las sortijas y que necesite un número mayor de calzado. Los síntomas se hacen más evidentes cuando la futura madre tiene que pasar muchas horas de pie o en la misma posición, así como en las últimas semanas del embarazo, cuando el útero comprime los vasos sanguíneos y dificulta la circulación de retorno.

Riesgos

Lo normal es que la retención de líquidos en los tejidos cause un aumento de peso de alrededor de un kilogramo. Si este incremento se produce de manera brusca o es de más de un kilo a la semana, el médico deberá valorar si la madre sufre o no una preeclampsia. Por eso, hay que acudir inmediatamente a su Ginecóloga(o) cuando la hinchazón y el aumento de peso se acompañan de dolor de cabeza intenso, visión borrosa y dolor de estómago.

Tratamiento

El reposo con los pies en alto y los masajes pueden aliviar la hinchazón. Está desaconsejado el uso de prendas que dificulten la circulación, como calcetines con elásticos, faldas o pantalones muy ajustados, etc. Para facilitar la eliminación de líquidos es aconsejable pasear todos los días, no tomar alimentos dulces ni ricos en sal (enlatados, embutidos, etc.), beber un vaso de agua en ayunas y evitar el exceso de proteínas.

Si la hinchazón es persistente y se acompaña de dolores de cabeza o visión borrosa, habrá que acudir a su Ginecólogo en Guadalajara a consulta de embarazo inmediatamente. También se debe consultar si la madre siente dolor o escozor al orinar, ya que podría tratarse de una infección urinaria, que debe tratarse lo antes posible.